
Hay algo extraño en los días posteriores a Sant Jordi. Como si después de tanta literatura, rosas y páginas compartidas, una parte de nosotros siguiera viviendo dentro de las librerías. Casi un mes después todavía sigo con la emoción entre los dedos. Este año volví de Barcelona cargada de libros y de ganas. No hay nada como leer y escribir mucho para que el verano asome tras las flores, casi sin avisar. No me caben en un post todos los libros que querría recomendarte. Así que empezaré con tres que, digan lo que digan, es un buen número.
En este post te traigo tres lecturas de las que se quedan contigo varios días después de terminarlas. Como un olor en el jersey tras abrazar a alguien o una canción que aparece de repente mientras conduces y te devuelve a ese lugar. Y, precisamente por eso, merecen la pena.
La literatura añade a la realidad, no simplemente la describe.
C. S. Lewis
Qué leer – mayo
Mayo me parece un mes perfecto para este tipo de lecturas: las que remueven un poco por dentro, las que hablan de la memoria, del deseo, de la pérdida o de la oscuridad que todos cargamos de una forma u otra.
📖 Permagel, de Eva Baltasar.
Eva escribe como quien abre una herida con una precisión preciosa. En Permagel, la protagonista observa el mundo desde una distancia incómoda y lúcida, moviéndose entre el deseo de desaparecer y la intensidad de sentirse viva. La narración es íntima, afilada y profundamente honesta.
Es una novela breve, pero de esas que obligan a detenerse cada pocas páginas para subrayar algo o simplemente respirar. Baltasar tiene la capacidad de convertir pensamientos incómodos en literatura bellísima.
Además, la conocí en Sant Jordi y no pudo ser más amable y cariñosa. Por si te faltaban razones para leer a Eva Baltasar.
📖 Las gratitudes, de Delphine de Vigan.
Este libro es un recordatorio delicado y doloroso de algo que olvidamos demasiado a menudo: hablar a tiempo. Decir hoy lo que sentimos a las personas que nos importan.
Con una escritura sencilla y profundamente humana, Delphine de Vigan construye una historia sobre la vejez, la memoria y las palabras que dejamos pendientes. Una novela corta, emocional sin caer en el exceso, que habla de los vínculos y de todo aquello que damos por sentado hasta que empieza a desaparecer.
📖 Te di ojos y miraste las tinieblas, de Irene Solà.
Irene Solà vuelve a demostrar que escribe como nadie. En esta novela, mezcla realismo, superstición, naturaleza, violencia y deseo para construir una historia casi hipnótica.
La narración se mueve entre generaciones de mujeres, fantasmas, montañas y silencios heredados. Todo tiene algo salvaje y antiguo. Como si la tierra misma hablara.
No es una novela convencional ni pretende serlo. Es un libro para dejarse arrastrar por el lenguaje, por las imágenes y por la atmósfera. Hay páginas que parecen escritas con barro, sangre y poesía.
Ideal para quienes disfrutan de novelas diferentes, intensas y con personalidad propia.
Esa manera de mirar el mundo
Soy de las que piensan que elegir un libro también es elegir una forma de mirar el mundo durante unos días. Estos tres lo hacen desde lugares muy distintos: la introspección, la gratitud y la oscuridad heredada. Pero todos tienen algo en común: dejan poso.
Y quizás eso sea lo que más busco últimamente en la literatura. No tanto que me distraiga, sino que me acompañe.
La lectura nos da un lugar adonde ir cuando tenemos que quedarnos donde estamos.
Mason Cooley
See you soon and happy reading!