
Me he aficionado a los podcasts. Suelo aprovechar para escucharlos en el coche o cuando tiendo la ropa. El último que he descubierto es el de «Tengo un plan«. Me están gustando mucho los invitados. En uno de sus episodios, charlan con el cardiólogo Aurelio Rojas. En él da consejos prácticos y razones de peso para empezar a cuidar nuestro corazón.
A veces creemos que cuidar el corazón consiste en revisiones médicas y pastillas de colores. Pero la verdadera prevención está en los hábitos que repetimos cada día: cómo comemos, dormimos, nos movemos y respiramos. El corazón —ese músculo que trabaja 24 horas al día sin pedir descanso— nos devuelve exactamente lo que le damos. Y la buena noticia es que no necesitas grandes cambios, sino constancia y sentido común.
En este post, te resumo los hábitos clave para que tu corazón se mantenga sano y con todo su potencial. Incluso cómo hacer para que gane en tamaño. Sigue leyendo, que muchos de ellos puedes implantarlos desde hoy con facilidad.
Muévete: tu cuerpo está hecho para andar
El movimiento es el lenguaje natural del corazón. Caminar no sólo despeja la mente: también reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares . Aurelio afirma que el riesgo de sufrir enfermedades de corazón disminuye un 10% por cada 1.000 pasos que demos al día. Así de simple. No hace falta marcarse el hito de los famosos 10.000 pasos (que eso sería ya para nota). Mejor plantearse algo pequeñito, e ir escalando desde ahí.
Tampoco hace falta apuntarse a una maratón (de hecho, si llevas tiempo sin entrenar, sería el peor plan posible). Lo que sí necesitas es combinar el ejercicio cardiovascular —andar, nadar, pedalear— con entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana.
Tus músculos no son sólo estética: son reserva metabólica, soporte del esqueleto y aliados del corazón.
Caminar es el mejor remedio para el hombre.
Hipócrates
Come para nutrir
Tu alimentación puede ser tu medicina o tu carga.
Una dieta rica en proteínas de calidad (1,2 a 1,5 g por kilo de peso corporal en adultos) ayuda a mantener la masa muscular y a proteger el corazón. Ojo con las personas mayores que ya se han cansado de la carne y el pescado. Necesitarán
Y aunque el vino tinto haya tenido buena prensa durante años, la ciencia es clara: no existe una cantidad de alcohol segura para la salud. Para obtener los supuestos beneficios de sus polifenoles, tendrías que beber una cantidad que anula por completo sus efectos positivos (muy a mi pesar porque me encanta el vino). Mejor obtén esos antioxidantes del té verde, los frutos rojos o el aceite de oliva virgen extra.
¿Y el café? Sí, pero con matices. Hasta 2-3 tazas al día pueden ser beneficiosas si el café es de buena calidad (huye de los torrefactos y derivados). Tómalo antes de las 15h de la tarde, para no interferir con la producción natural de melatonina y el descanso nocturno.
Duerme: el gimnasio invisible
Dormir bien es el hábito más infravalorado para la salud cardiovascular. El cuerpo necesita al menos 7 horas de sueño reparador cada noche para regular la tensión arterial, la glucosa y la inflamación. ¡Y no es recuperable!
Los estudios muestran una curva en forma de U: dormir muy poco (menos de 7h) o dormir demasiado (más de 9-10 horas) se asocia a mayor riesgo de enfermedad cardíaca y mortalidad.
La clave está en el equilibrio: acostarte y levantarte a la misma hora, crear un ritual de desconexión, dejar el móvil fuera de la habitación y permitir que el cuerpo se regenere.
El corazón es un órgano de fuego, y el cuerpo, su templo. Cuídalo como a tu hogar más sagrado.
Deepak Chopra
La coherencia como hábito
Cuidar el corazón no es una meta, es un camino.
No necesitas hacerlo todo a la vez: empieza por lo que puedas sostener.
Camina más. Cena ligero. Duerme con el móvil lejos. Sustituye una copa de vino por agua con limón. Pequeños gestos, repetidos, se convierten en grandes cambios.
See you soon and happy reading!
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