Superposición del sitio

Bolsillo libros. Otra vez, en repeat, porfa, SAM.

Primer plano de los actores de Roomies. La Paternal, febrero de 2025.

Hoy voy a hacer publicidad engañosa. Porque mi bolsillo habla de libros y hoy te llevo al teatro. Ni siquiera es un teatro convencional, con su palco y su escenario. Te llevo a un bar. Estarás de acuerdo conmigo en que es un planazo. Y si no, no te mereces disfrutar de la experiencia que estoy a punto de descubrirte. Va, quédate, aunque seas un poco muermo. A ver si esto te anima.

En el vibrante escenario de Teatre de Barra, donde las historias cobran vida en espacios tan cotidianos como un bar, Roomies se alza como una de las propuestas más memorables de esta edición de Barra lliure.

El microteatro se basa en la emoción, en la interacción emocional entre el público y los actores. Lo tienes tan cerca que te escuchan hasta pestañear.

Rubén Ruíz

SAM: (cua)tridente invencible

La cita de Casablanca me ha venido al pelo para enmarcar a los monstruos detrás de la obra de Roomies: Seoane, Andújar, Morillas y Molina, actores, escritor y director, respectivamente.

Escrita por Alfonso Morillas y dirigida con destreza por Bernat Molina, esta ‘dramedia’ nos pone frente a una realidad que nos afecta a todos: la crisis de la vivienda y las soluciones poco convencionales a las que muchos deben recurrir.


Desde el primer minuto, Laura Andújar y Héctor Seoane capturan nuestra atención con una química innegable. Sus personajes, atrapados en una situación que combina precariedad y convivencia forzada, nos regalan momentos de humor agudo y, al mismo tiempo, de una ternura desarmante. La actuación de ambos es simplemente sublime: cada mirada, cada pausa y cada réplica están cargadas de verdad, haciendo imposible apartar la vista de ellos.

Ganas de más

Uno de los mayores logros de Roomies es su guion, que logra equilibrar comedia y drama con una naturalidad impresionante. Morillas construye un texto ágil, ingenioso y dolorosamente real, donde las risas se mezclan con la reflexión de temas más profundos.

Es imposible no quedarse con ganas de más. Quince minutos saben a poco cuando la historia y sus intérpretes logran atraparte por completo. ¿Cómo sería ver esta historia desarrollada en una obra de dos horas? Como soñar es gratis, voy a dejar la petición por aquí, por si alguno de los lectores de este post tiene algún poder y el efecto mariposa me traslada a la obra de dos horas (a poder ser en versión extendida con comentarios del director).

En un ciclo de Teatre de Barra que trae piezas de gran nivel, Roomies brilla con luz propia y deja claro que el teatro breve también puede ser impactante, reflexivo y adictivo. Si tienes la oportunidad de verla en las próximas funciones de Teatre de Barra, no te la pierdas. Es, sin duda, una de esas joyas teatrales que quedan en la memoria mucho después de que las luces se apaguen (y la cerveza se termine).

PD. La tapa de berenjena también vale la pena por si te pilla con hambre. Las chicas de la fila de atrás dijeron que la empanadilla también estaba rica. Pues eso, habrá que volver.

Dicen que leer no es más que alucinar interpretando mediante símbolos abstractos los pensamientos de otra persona

Alfonso Morillas

¡Nos leemos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

es_ESEspañol
×