
Hay días en que todo parece un poquito más difícil. No sé si dependerá de la luna, de nuestro ciclo hormonal o del pobre Murphy, al que le cae el muerto siempre. Por lo que sea, a veces, los sueños parecen alejarse. Pero déjame contarte que es un simple espejismo. Estás cada vez más cerca.
En este post, te explico por qué no debes detenerte ahora. Si estabas esperando una señal para seguir luchando por tu objetivo o tu meta, es ésta. Sigue leyendo.
El secreto para seguir adelante es comenzar.
MARK TWAIN
Confía en mí
Es una petición algo arriesgada, lo sé. Estadísticamente es probable que nos conozcamos, pero igual no me has confiado nunca tu mayor sueño. Puede que ni tan siquiera te hayas parado a pensarlo.
Te invito a hacerlo hoy. A hacerlo ahora. Imagina que estás en tu lecho de muerte. (Jolín, pues qué agradable se está poniendo el post, no? pensarás, dame un minuto y te explico). Imagina que estás en tus últimos instantes de vida, ¿cómo te gustaría haber vivido?, ¿qué es eso que te gustaría haber hecho o en lo que querrías haber arriesgado?, ¿cómo querrías que te recordaran tus seres queridos?
Sólo es en esos momentos de extrema crudeza, de cercanía al fin cuando, por desgracia, muchos se dan cuenta de lo que realmente daba motivo a su existencia. No esperemos tanto. Hagámoslo hoy. Si no lo sabes todavía, piensa quién querrás haber sido.
Lo tienes
Una vez llegado hasta aquí, ya tienes la parte más difícil hecha. Ya sabes lo que quieres. Me apuesto una copa de vino tinto a que la mayor parte de la gente de nuestro entorno, no lo sabe.
¿Sabes el problema? Cuando no sabes lo que quieres, eres mucho más manipulable. Y eso le encanta a las grandes empresas y a la sociedad en general. Está diseñada para que no tengamos tiempo de lo realmente importante mientras trabajamos en un empleo que no nos apasiona para poder comprar objetos que no necesitamos. Piénsalo.
Ahora que ya sabes lo que quieres, traza un plan. Empieza por el final si quieres y luego ves para atrás. ¿Qué pasos tendrás que seguir para llegar ahí? Igual necesitas apuntarte a algún curso, viajar, leer algún libro, lanzarte a preguntar a ese conocido que sabe del tema o puede ayudarte.
El calor latente
Si ya sabías antes de empezar a leer este post, cual es tu sueño o tu mayor proyecto. Antes de nada, ¡enhorabuena! Y ahora déjame contarte, aunque te parezca que llevas meses o años sin avances, por qué no debes detenerte.
En la carrera de Química, uno de los conceptos que nos enseñaron fue el del calor latente. Soy una experta en irme por las ramas cuando cuento algo, pero te prometo que ya llego al quid de la cuestión. El calor latente es aquella energía que necesita un compuesto para cambiar de fase. Es decir, para pasar de líquido a gas (como el agua del mar que se transforma en una nube), por ejemplo, o para pasar de sólido a líquido (como el hielo que se funde en un café).
La clave del calor latente es que se va acumulando sin que aparentemente ocurra nada. La temperatura ni sube ni baja, y no hay nada que nos indique que esa energía va aumentando. Hasta que de repente, ¡pum!, ocurre el cambio de fase, que sí es perceptible. No ha sido el último «paquete» de energía el que ha provocado todo el cambio, sino la acumulación de tooda la energía.
Si vas trabajando día a día en tu sueño, eso es lo que estás haciendo. Trabajas en ese calor latente, que no se ve, pero está. Y todos los noes y las decepciones del camino, son parte de esa energía que necesitas acumular. Así que no te detengas hoy, puede que estés a nada de ver el cambio.
Muchas de las grandes cosas del mundo las han logrado personas que siguieron intentándolo cuando parecía que no había esperanza.
DALE CARNEGIE
¡Nos leemos!
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